Bueno maestro Pedro Pablo, ¿Cuándo hablamos de la plantación
de los arbolitos que entre todos vamos a producir en el vivero?
Pregunta
Don Matías, un vecino de la región, al encontrarse con el profesor que va
camino de la escuela.
En
la tarde los visito y charlamos.
Llegado
el momento, sentados de cara al monte que recorta su silueta contra el cielo,
el maestro Pedro Pablo comenzó su charla:
“Mire,
podemos empezar reforestando esa ladera y las orillas de la quebrada. Pero debemos
aclarar una cosa: nuestra reforestación debe tener por objetivo la plantación de
distintos árboles que nos sirvan después para obtener leña y a su vez protejan
las fuentes de agua. Estos es muy importantes definirlo, pues así sabremos
cuáles son las especies que debemos elegir para producir en el vivero”.
“un
a vez dispongamos de arbolitos en el vivero, y antes de plantarlos, debemos
preparar el terreno y trazar los lugares exactos donde los vamos a colocar. Luego
limpiamos los sitios escogidos en un radio de 50 centímetros y hacemos un hoyo
en el centro del tamaño del recipiente que contiene el arbolito”.
“el
tamaño del arbolito para ser plantado es de alrededor de 20 cm de altura. Para colocar
el arbolito, quitamos el recipiente dejando al descubierto el “pan de tierra”. Si sobresalen raíces, deben
cortarse con una navaja bien afilada. Luego ponemos el pan de tierra, en el
hoyo y lo rellenamos con la tierra extraída en su apertura. El tallo debe
quedar aras con la superficie del suelo.
“una
vez plantados los árboles, se deben tener en cuenta varias cosas: hasta que la
planta no sea capaz de competir con la vegetación circundante, es necesario
limpiar periódicamente el terreno; el área plantada debe mantenerse libre de
vacas y otros animales de pastoreo hasta tanto el tamaño de los árboles sea lo
suficiente como para que puedan resistir el embate de los animales; igualmente,
hay que vigilar la plantación para detectar la presencia de pagas y
enfermedades. En tiempos de fuerza verano, debemos hacer franjas cortafuegos
alrededor de la plantación y vigilar que un incendio no sea causa de su destrucción”.
-
Maestro Pedro Pablo, vamos
a comenzar hoy mismo a trabajar por la reforestación de los cerros de nuestra región
–dijo Don Matías con entusiasmo- voy a promover una reunión de toda la
comunidad, ¿no le parece?
-
Más que bien Don Matías, pues es la comunidad
la que puede y debe desarrollar acciones para la conservación del medio
ambiente. El proteger y manejar bien los suelos, las aguas, los animales silvestres,
los bosques, sobrepesca la capacidad del sector oficial colombiano. Es en
consecuencia lucha de todos, comunidad y representantes del gobierno, el
preservar la calidad de la vida en la región donde vivimos.







No hay comentarios:
Publicar un comentario